La inflación de mayo cerró en alrededor de 5% y reactiva el tictac para Guzmán

(Foto: Noticias Argentinas).

El dato, lanzado por privados, es menor que el de marzo y abril, pero grave en relación con años previos. ¿Más allá del 70%? ¿Quién da más? Sed de resultados.

La preocupación cunde en el Gobierno porque el mayor de sus problemas, el de más difícil solución, el más riesgoso en términos electorales y el que más inerme lo deja en la discusión retórica con el cristinismo, esto es la inflación, no da señales de mejoría. En efecto, consultoras privadas consultadas por Letra P dan cuenta de un Índice de Precios al Consumidor (IPC) que se habría ubicado en mayo en torno al 5%, un número inferior al 6,7% de marzo y al 6% de abril, pero demasiado elevado en la comparación interanual. Para peor, en junio comenzará a sentirse el impacto de la suba de tarifas y en el segundo semestre, probablemente, una aceleración de la pauta de devaluación del tipo de cambio oficial.

La escalera descendente –6,7%, 6%, ¿5%?– será aprovechada por Martín Guzmán para reforzar su narrativa de que el fenómeno comienza a ceder, pero un mayo semejante enviaría el índice anual en torno del 70% –por ahora–, obligando a reabrir más adelante incluso las paritarias mejor negociadas.

«Proyectamos para mayo un 5,3% y, por el momento, un 72% en el año. Sin embargo, para que el registro anual no sea todavía mayor, el índice debería ubicarse en torno al 3,5% en diciembre. Y esa es una parada brava», le dijo a este portal el economista Ricardo Delgado, presidente de Analytica. Otras consultoras arrojan pronósticos algo menores, pero similares en esencia. 

En tanto, también consultado por Letra P, Francisco Mattig, economista y portfolio manager de Consultatio Financial Services, trazó un escenario futuro. «Actualmente tenemos un número alrededor del 75% de inflación, que es un 4,4% mensual promedio hasta fin de año»

«Más allá de la proyección puntual que hacemos, creo que lo que puede determinar si el número que veamos a fin de año está más cerca del 80% o del 70% dependerá mucho de factores como la coordinación o la descoordinación en los ajustes salariales y el horizonte sobre el cual se empieza a fijar la indexación, que da muestras de ser cada vez más corto. Pero, sobre todo, de cómo evoluciona la cuestión cambiaria. En estos niveles de inflación, las proyecciones son muy sensibles a un montón de variables que ni siquiera nos imaginamos», completó.

El ministro de Economía acaba de asumir la responsabilidad de ejecutar el ajuste de tarifas, desplazando de la misma a los funcionarios de línea que responden a Cristina Fernández de Kirchner. Asimismo, se apoderó de la Secretaría de Comercio Interior, en la que Guillermo Hang reemplaza a Roberto Feletti. Todo eso significa más poder –al menos en lo inmediato–, pero también una exigencia personal mayor de entregar resultados. Y pronto.

 El INDEC entregará el próximo martes 14 el dato oficial, lo que –todo lo indica– hará recrudecer la interna oficial y multiplicará las voces que piden la salida de Guzmán.

Los economistas y consultoras que siguen mes a mes la inflación coinciden en el trazo grueso. Para la Fundación Libertad y Progreso, el aumento de los precios fue el mes pasado del 5%, lo mismo que para Focus Market. Un dato que registraron ambas preocupa especialmente: el costo de la comida se sigue disparando, lo que perjudica a los sectores sociales de menores ingresos. Así, en la medición de la primera, el rubro Alimentos y Bebidas subió por encima del promedio, un 5,2%, mientras que en la de la segunda lo hizo en línea con este: 4,9%.

Según el seguimiento de Consumidores Libres, la canasta de 21 productos básicos trepó el mes pasado 4,56%.

Por su parte, el economista Fausto Spotorno proyecta una inflación del 4,5%.

Los especialistas destacan que un mayo tan caliente debería encender las alarmas, porque se trata de un mes que tradicionalmente no es especialmente sensible en materia de precios. Asimismo, destacan que sus expectativas para el año se empinan ya por encima del 70%, algo que podría reflejarse en la próxima edición del Relevamiento de Expectativas de Mercado que realiza el Banco Central, que en su edición anterior ya registró un salto hasta el 65%.

Lo que viene luce difícil. En junio comenzará a impactar el incremento de las tarifas de luz y gas, lo que podría dar lugar a otra ronda de remarcaciones.

«Haber adelantado el cierre de las negociaciones paritarias ha sido positivo porque apuntala los salarios y por ende el consumo. De todos modos, para cumplir con el objetivo de acumulación de reservas, las importaciones deberían caer cerca de 3% en la segunda mitad del año, algo que debería ocurrir sin una devaluación de shock. En este sentido, esperamos un endurecimiento del cepo cambiario», dijo Analytica en un informe reciente.

El problema es que la meta de acumulación de reservas pactada con el Fondo Monetario Internacional (FMI) parece cada vez más alejada de las posibilidades reales del Central, lo que hace esperar que la pauta de minidevaluaciones del tipo de cambio oficial –crawling peg– se acelere en el segundo semestre, después del impacto de las tarifas. De concretarse, eso sumaría otro ingrediente al combo.

Guzmán sabe que se le acaba el tiempo para reclamar paciencia. La inflación, el aspecto electoralmente más sensible de la realidad económica –especialmente para el peronismo–, tiene que empezar a bajar. La pregunta es si su enfoque es apto para eso. Y ya no es solo el cristinismo el que la formula.

(Nota publicada en Letra P).