RESETEO DE LA PARTIA GRANDE | Boric presenta en Argentina el histórico giro de Chile

(Foto: Noticias Argentinas)

Realiza en el país su primera visita de Estado. Un regalo para Fernández. Economía, derechos humanos y géneros. ¿La región, a la espera de Petro y Lula? 

El flamante presidente de Chile, Gabriel Boric, llegó a la Argentina, como es tradicional, para realizar su primera visita de Estado. La misma escenificará el fuerte giro que dio el país vecino con su elección, uno que generó una nueva izquierda, que se presenta menos tímida que la de la vieja Concertación y ya tiene consecuencias en la política regional.

Apenas horas antes de llegar a nuestro país, Boric ordenó a su Cancillería que formalizara la salida del país de Prosur, el club de gobiernos de la derecha regional creado en espejo a la hoy desactivada Unasur y que, con impulso de Washington, surgió con la obsesión de convertirse en un foro antichavista.

Si Chile y Colombia eran el alma de Prosur, esa organización queda ahora vaciada, sobre todo cuando el resultado de las elecciones en el segundo de esos países, previstas para el 29 de mayo, es un enigma.

Boric desestima el valor de agrupaciones internacionales que considera pura y pasajera ideología y, en cambio, propone reforzar la participación de Chile en aquellas firmemente establecidas, ya sea de carácter económico como político, desde la Alianza del Pacífico y el Mercosur hasta la Celac. No por ello, sin embargo, deja de plantear sus críticas a los presidentes de Venezuela, Nicolás Maduro, y de Nicaragua, Daniel Ortega, a quienes achaca graves déficits democráticos.

Lo anterior, aun con matices, marcará un punto de contacto interesante con la Argentina del Frente de Todos. Como Alberto Fernández, Boric plantea que la salida del laberinto venezolano debe ser negociada y pacífica, a través de los buenos oficios del Grupo Internacional de Contacto (GIC), y no en base a sanciones y amenazas de intervención. El portazo a Prosur, todo un regalo para la Argentina, es un gesto que va en ese sentido.

El debut internacional de Boric y las intenciones que comienza a desplegar pueden ser la previa de un giro regional a la izquierda, sobre todo si Gustavo Petro se impone en los comicios colombianos –con probable segunda vuelta el 19 de junio– y Luiz Inácio Lula da Silva hace lo propio, como anticipan todas las encuestas, en octubre en Brasil.

Chile es un país asociado al Mercosur, pero ni con Boric en el poder se planteará una membresía plena. En efecto, el vecino ha adoptado, hace décadas, una estrategia de apertura multilateral que lo ha llevado a formar tratados de libre comercio con decenas de países y bloques; nada anticipa, en ese sentido, un cambio de rumbo.

Pese a eso, hay expectativas en que crezca la integración económica con la Argentina y, de hecho, ese es uno de los ítems centrales de la agenda que el presidente chileno despliega en nuestro país. Los otros son derechos humanos, políticas de cooperación en materia de diversidad de género, seguridad y ciencia y tecnología, entre otros.

Después de haber llegado el domingo y haberse mostrado paseando por Palermo, este lunes es el comienzo de una agenda oficial de dos días. Tras haber colocado una ofrenda floral en el monumento a José de San Martín junto al canciller, Santiago Cafiero, Boric se dirigió a la Casa Rosada para encontrarse con Fernández.

En paralelo, ministros de ambos gobiernos mantuvieron un encuentro al que, luego, se sumaron los presidentes. Por la parte argentina intervinieron Cafiero y sus pares de Economía, Martín Guzmán; Defensa, Jorge Taiana; Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta, y Cultura,Tristán Bauer.

Asistieron, asimismo, el embajador ante Chile, Rafael Bielsa, y los secretarios de Asuntos Estratégicos, Gustavo Beliz; Derechos Humanos, Horacio Pietragalla, y Energía, Darío Martínez.

Tras una aparición conjunta ante la prensa, se espera que el visitante acuda al Congreso a las 15, donde se encontrará con el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, y la presidenta provisional del Senado, Claudia Ledesma Abdala. Más tarde, junto al titular de la Corte Suprema chilena, Juan Fuentes, visitará a miembros del máximo tribunal argentino.

En la noche, acudirá con Fernández al CCK y compartirá una cena de honor.

Este martes será el último día de la visita, cuando se inaugurará en la Cancillería el foro empresarial del comité de Comercio Argentina-Chile, con la asistencia de medio centenar de empresarios de los dos países. Una visita al Espacio para la Memoria y para la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos (ex-Esma) y un encuentro con residentes chilenos en la sede de la embajada del país vecino completarán la agenda.

El desafío de Boric es tan grande como la necesidad de responder al ansia de cambio que dio lugar a su elección. Contribuir al cierre exitoso de la Asamblea Constituyente, pacificar una sociedad que estalló entre 2019 y 2020, generar un Estado benefactor que atienda reclamos sociales acuciantes, crear un sistema de seguridad social que supere las carencias del actual –de jubilaciones privadas– y mejorar el consumo doméstico sin dar por tierra con una economía fuertemente basada en las exportaciones serán algunos de sus objetivos más relevantes. De la mano de eso, hacer de Chile un país más integrado a la política regional y que, a diferencia de lo ocurrido en los últimos años, contribuya a que América Latina le hable al mundo «con una sola voz», tal su propia declaración de propósitos.

El primer paso para eso se da aquí, en la Argentina.

(Nota publicada en Letra P).