LA GUERRA A LA INFLACIÓN | Vamos perdiendo

(Foto: Noticias Argentinas)

El Gobierno trata de retrotraer precios clave, pero choca con avances promedio superiores al 5% en lo que va de marzo. Ucrania, el petróleo y el trigo.

La inflación de 4,7% en febrero, con el asterisco inquietante del 7,5% del rubro Alimentos y bebidas, encendió las luces de alarma en el Gobierno y obligó a Alberto Fernández a declararle a dicho fenómeno una guerra que todavía busca tomar forma. El afán del equipo económico en lograr una retracción de las últimas remarcaciones se topa, entretanto, con la realidad de la calle de un mes tradicionalmente complicado en la materia y que, al menos hasta el inicio de la ofensiva oficial, marcaba en los termómetros de las consultoras un piso del 5%.

De acuerdo con un relevamiento realizado por Letra P entre consultoras privadas de referencia, marzo viene con un piso inflacionario del 5% y que dicho guarismo resulte menor cuando el INDEC dé a conocer su Índice de Precios al Consumidor (IPC) a medianos de abril dependerá del éxito o el fracaso de las autoridades en su pulseada en curso con los formadores de precios.

De acuerdo con las mediciones parciales de la Analytica Consultora, «la inflación viene evolucionando este mes a un ritmo del 5,5%», dijo su presidente, Ricardo Delgado. «En el rubro Alimentos vemos una evolución similar a la de febrero», agregó.

En tanto, Matías Carugati, director ejecutivo de la firma Seido señaló que «los precios siguen picantes. Solo la semana pasada nos dio 1,8% y la del mes corre por encima del 5%».

En costo de la comida, en tanto, trepó 2,8% en la semana y, antes de eso, venía corriendo al 5,5″, señaló.

El Presidente explicó una parte del IPC del mes pasado por la invasión de Rusia a Ucrania, pero la mala noticia es que eso es apenas levemente cierto.

Si bien los precios de las principales materias primas –energéticas, alimentarias y minerales en general– venían cotizando con tensión en las semanas previas al inicio del conflicto armado, su impacto pleno se dio a partir del 24 de febrero, cuando Vladímir Putin ordenó el comienzo de la «operación especial». Eso trasladó la inquietud sobre la inflación importada a lo que pudiera ocurrir este mes.

En efecto, en el último –con fecha de inicio justo antes de la guerra, cuando esta pasó de posibilidad a certeza– mes la variedad WTI del petróleo subió en Nueva York más del 20%.

Fuente: Market Watch.

Asimismo, el trigo trepó en el mismo lapso 38,75%.

Fuente: Market Watch.

Según dijo el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, hoy vence el plazo para que los diferentes eslabones de la cadena alimentaria expliquen en qué tramo y por qué razones se han producido los aumentos de precios más recientes, de modo de retrotraerlos a los vigentes el 8 de marzo.

Asimismo, el funcionario apuesta a una línea de crédito 8.000 millones de pesos a tasa subsidiada para que la industria molinera acceda a trigo a valores que no resulten lesivo para las mesas de las familias.

La tercera pata del plan, el fideicomiso para subsidiar la harina, deberá financiarse con el incremento de dos puntos porcentuales dispuesto en las retenciones a las exportaciones de aceite y harina de soja.

En el plano financiero, el Banco Central se dispone a elevar hoy la tasa de interés de referencia, en línea con el acuerdo de refinanciación de la deuda alcanzado con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que establece la búsqueda de un precio del dinero superior a la inflación. Eso, se supone, debería contribuir a retirar dinero del mercado y a quitarle combustible monetario a un fenómeno que el Gobierno trata como multicausal.

La carrera entre la acción oficial prometida y una dinámica de precios ya lanzada y que parece dirigirse a un piso del 60% para el año está lanzada. Se verá si las medidas en marcha alcanzan para bajarle la temperatura al inicio de un otoño caliente.

(Nota publicada en Letra P).