La curva del blue: ¿pico o segunda ola?

El dólar paralelo subió más de 10% en apenas una semana. Causas y consecuencias. El efecto de la inflación y la pandemia. La brecha regresa a un nivel bisagra.

Después de tres meses de calma chicha, el dólar blue volvió a dar señales de agitación en la última semana y encendió luces amarillas en los despachos oficiales. En ese lapso, pasó de cotizar a 143 pesos el martes 20 a hacerlo a 158 el último lunes, lo que representó una suba del 10,5% y su mayor valor en tres meses. ¿Se trata de un simple reacomodamiento tras una pausa larga o de un nuevo escenario?

Fuente: ambito.com

El ministro de Economía, Martín Guzmán, y el presidente de Banco Central, Miguel Ángel Pesce, temen que el dólar ilegal vuelva a meterle presión a la brecha con el oficial y a las expectativas de suba de este, en especial en el año electoral. Con su nuevo valor, dicha diferencia –en relación con el tipo de cambio oficial mayorista– volvió a subir al cierre de la rueda del lunes al 64%, un nivel considerado de cuidado.

El problema es que, a diferencia de lo que ocurre con los dólares paralelos legales –los arbitrados en bolsa en base a la compra y venta de títulos en pesos y en dólares, esto es el “contado con liquidación” y el “MEP”–, el margen de intervención oficial oscila entre lo muy limitado y lo nulo en el mercado del blue. En efecto, una represión policial del mismo, dado su carácter ilegal, solo dificultaría la operatoria y haría de esos billetes verdes bienes aun más escasos y caros. Es la disyuntiva de siempre, una que es mejor evitar.

El analista financiero Christian Buteler dijo en diálogo con Letra P que “así como la cotización de 195 pesos había representado un exceso en la suba, la de 138 había sido también excesiva a la baja. A ese precio, quienes tenían previsto vender dejaron de hacerlo y hasta empezaron a caer las inversiones en construcción porque hacer un arreglo en la casa dejaba de convenirles: dados los aumentos de los costos, cambiar sus dólares por pesos dejaba de ser una alternativa atractiva”.

El especialista recordó un dato que ha exhibido en cada diálogo en los últimos meses de paz cambiaria, que alude a una inconsistencia en la política oficial de cepo y controles recargados. “No es lógico que el blue, un dólar que se compra en las cantidades que se desean y sin mostrarle nada a la AFIP, cotice por debajo de los dólares bursátiles”, esto es el “contado con liquidación” y el “MEP” –ambos legales–, insistió. Lo mismo cabe decir de la paridad del “solidario”, es decir el oficial con los recargos del 30 y del 35%.

Fuente: Rava Bursátil

A la hora de buscar las causas del empinamiento reciente del blue, Buteler indicó que “no hay un factor excluyente, sino varios. Por un lado, la percepción de que estaba bajo hizo que la demanda se incrementara un poco. A eso hay que sumar hechos como una inflación mensual del orden del 4% y que no afloja, algo inconsistente con un dólar estable. En los últimos días se sumó la complicación del panorama sanitario y la percepción de que eso puede llevar a nuevos cierres de actividades y a un impacto sobre las arcas públicas a través de mayores gastos y menores ingresos. Para el Banco Central, claro, ese escenario implicaría la circulación de más pesos en la calle”.

Si bien el paralelo empezó a moverse hace una semana, el movimiento brusco del viernes y el lunes fue lo que más sorprendió y más inquietud causó. Lo que el mercado evalúa es que una dinámica en la que las aperturas son al alza y también los cierres, así como una en la que la divisa sube 10% en una semana impone atención. La cuestión es si lo ocurrido será un reacomodamiento pasajero de ese precio clave o, peor, el inicio de una tendencia. Este martes, en la apertura, la cotización se incrementaba un peso más.

Al respecto, Buteler distingue entre los paralelos legales y el blue. “En lo que respecta a los dólares bursátiles, el Banco Central sigue interviniendo y manteniéndolos bajos, algo que será posible mientras sigan entrando dólares en la temporada de exportaciones de soja. Sin embargo, esa estrategia también tiene como obstáculos la evolución de la inflación y el hecho de que ese flujo de divisas no es ilimitado”, dijo.

“Hacia el futuro, la pelota, como siempre, la tiene el Gobierno. Según qué cierres de actividad disponga en el marco de la pandemia y cuál sea su política económica en general y monetaria en particular, la situación podrá complicarse más o no. De eso y de lo que pase en los próximos días dependerá que lo ocurrido sea un reacomodamiento del blue o el inicio de una nueva escalada”, cerró.

(Nota publicada en Letra P).