El ajuste que viene a pedir el Fondo bueno con la zanahoria del pedal

(Foto: Telam).

El ministro de Economía Martín Guzmán recibe este martes a la misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) con una serie de anuncios y decisiones destinadas a allanar la negociación en ciernes por la deuda de 44.000 millones de dólares y a recoger las principales preocupaciones de un mercado financiero que tiene rodeado al Gobierno con la presión sobre el dólar. Profundiza de este modo lo que Letra P ha dado en llamar la fase “bastante ortodoxa” de la administración de Alberto Fernández, destinada a estabilizar de una vez la economía como base de un futuro proceso de crecimiento.

HACIA UN NUEVO PROGRAMA. Guzmán anunció el lunes que buscará renegociar la deuda con el Fondo a través de un Programa de Facilidades Extendidas (EFF), que se otorga “a países que enfrentan problemas serios de balance de pagos a mediano plazo debido a debilidades estructurales que requiere (más) tiempo abordar con períodos más largos de repago”. No era la alternativa preferida, pero la renovación de un menos demandante Stand-by habría forzado al Gobierno a devolver el dinero en plazos imposibles.

“El Programa de Facilidades Extendidas da un período de repago del capital en cuotas entre el año cuatro y el año diez”, dijo Guzmán. “El staff del FMI y el Gobierno consideran que, en las circunstancias actuales, ese tipo de programa es la mejor alternativa”, completó. Así, la idea es que los 44.000 millones de dólares se transformen en 49.000 millones por la incorporación de los intereses. Al revés de lo señalado por el representante ante el FMI, Sergio Chodos, afirmó que no se pedirán fondos frescos. Sin embargo, analistas privados creen que esa alternativa podría plantearse una vez que la negociación tome velocidad.

“Ya que va a haber un programa, se podría pedir plata. Argentina necesita fortalecer sus reservas”, le dijo a Letra P el economista Miguel Kiguel, director ejecutivo de EconViews.

El analista financiero Christian Buteler coincidió. “Creo que Guzmán está jugando a la política y probablemente vaya a haber un desembolso, aunque no sea grande, de entre 3.000 y 5.000 millones de dólares. Esa es la carta que se guarda para mostrar, llegado el momento, que el acuerdo será positivo por haber logrado financiamiento de corto plazo”.

“El programa va a tener los ejes de siempre: tipo de cambio, tasas de interés para controlar la inflación, la discusión fiscal y reformas estructurales como la tributaria, la laboral y la previsional, que es lo que demandan los EFF”, añadió Kiguel.

¿Bueno o malo? Como el peronismo, el Fondo es “incorregible” (Borges dixit). La reforma laboral acaso resulte un tanto baladí en un contexto en el que la tarea ya la hizo la realidad desde los años en los que algunos funcionarios presentaban la precarización como una ola de emprendedores dispuestos a pilotear drones y vivir de bondiolas asadas en parrillas de vereda. La segunda es otra cosa.

LA PLATA DE LOS JUBILADOS. Una de las expectativas del Fondo para avanzar en un entendimiento es acelerar el sendero de ajuste fiscal, de modo de que el país logre el equilibrio de sus cuentas públicas antes que lo previsto por el Presupuesto 2021, que deja la tarea para después de 2023. Para eso, Guzmán se asegura de recibir a los enviados de Fondo la número dos del Departamento del Hemisferio Occidental, Julie Kozack, y el el jefe de la misión para Argentina, el venezolano, Luis Cubeddu– con una carta fuerte en la mano: el proyecto de movilidad jubilatoria, que prácticamente implica un retorno al esquema que rigió entre 2009 y 2017. Habrá dos aumentos anuales –marzo y septiembre–, que se basarán, en partes iguales, en la evolución de los salarios del sector formal de la economía (RIPTE) y la recaudación de la ANSES.


Fuente: Ministerio de Economía.

El propio Ministerio de Economía detalló los recaudos fiscales que entraña el abandono de la fórmula de la era de Mauricio Macri, basada en la evolución del índice de precios. “La fórmula de movilidad permitirá reducir el actual déficit previsional dado que, si bien el salario real aumenta junto con el crecimiento económico, lo hace menos que los recursos tributarios (…). Lo importante es lograr la sustentabilidad a largo plazo del sistema”, indicó.

Asimismo, afirmó que “se recupera el tope a los aumentos anuales, que no podrán ser superiores al crecimiento de los recursos totales de ANSES (multiplicado por 1,03)”.

“El proyecto de movilidad jubilatoria se inscribe en el comienzo de la reforma del sector previsional y es congruente con la intención de avanzar con un acuerdo de Facilidades Extendidas. Hay que tener en cuenta que ese es uno de los rubros que más impactan en el gasto público”, le dijo a Letra P el economista Gustavo Reija.

EL PROBLEMA DEL CEPO. El principal diagnóstico de Guzmán acerca la presión sobre el tipo de cambio es que fondos internacionales que llegaron a especular con las altas tasas de interés de la era macrista quedaron atrapados con el cepo y empujaron para salir a través de los dólares arbitrados en bolsa, en particular el “contado con liquidación” (CCL). Este, cabe recordar, surge de la compra de títulos públicos o acciones en pesos y su venta posterior en dólares en el exterior, de lo que surge una cotización.

Además de intervenir en el mercado mediante la venta de títulos públicos, lo que permitió una reciente retracción del CCL, el ministro ofreció una salida ordenada a esos fondos –entre los que se cuentan gigantes como Templeton y Pimco– a través de la entrega de bonos por 750 millones de dólares con vencimiento en 2030 y 2035 a cambio de papeles en pesos. “La licitación salió en línea con lo esperado”, dijo Buteler. 

Sobre lo que puede pasar ahora con el CCL, “hay que tener en cuenta que el anuncio de esta licitación fue uno de los principales drivers de la baja reciente. Sin embargo, con las medidas que se han tomado, los dólares blue, MEP (similar al CCL, pero que se realiza dentro del país) y ‘contado con liquidación’ están cerca del piso. Si el dólar oficial, con los impuestos, está a 140 pesos y aparte no está accesible para casi nadie, es muy difícil que los libres bajen de su novel actual”, añadió.

(Nota publicada en Letra P).