El Banco Central estrena estrategia para contener la presión sobre el dólar

El test de septiembre para el Banco Central (BCRA) comenzó a toda velocidad. La demanda de los 200 dólares que pueden adquirir cada mes las personas físicas fue intensa el lunes, al punto que el home banking de varias entidades estuvo caído durante la mañana y se espera para este martes otro día de presión fuerte. El mercado sigue con inquietud la pulseada, pero la autoridad monetaria se dispone a sacar una carta de la manga para operar sobre las expectativas de devaluación: la posibilidad que tendrá tras el canje de deuda de incidir, mediante la compra-venta de los nuevos títulos, en las cotizaciones paralelas y legales que se arbitran en bolsa: el dólar “contado con liquidación” (CCL) y el “Mercado Electrónico de Pagos” (MEP).

La demanda de dólar ahorro del lunes, sumada al resto de las obligaciones cotidianas en divisas, se tradujo en una caída de las reservas informadas de 142 millones de dólares. La tendencia, que continúa la de los meses anteriores con el agravante de que ya no habrá en el mercado una oferta abundante de divisas provenientes de las exportaciones debido al final del ciclo sojero, generó nuevas especulaciones de los analistas, que van desde la vieja idea de una nueva vuelta de tuerca al cepo hasta un desdoblamiento cambiario formal, pasando, en el extremo más temido pero descartado por las autoridades por su eventual impacto inflacionario, de una devaluación brusca del tipo de cambio oficial.

El analista financiero Christian Buteler le dijo a Letra P que el lunes “fue un día movido, con fuertes compras, lo que ocurre en todos los inicios de mes, aunque cada vez con mayor intensidad. Como hace dos semanas se habló de la posibilidad de restringir el cupo de 200 dólares, todo el mundo se apura a comprar”.

Descartada esa alternativa por el momento por ministro de Economía, Martín Guzmán, y por el presidente del Banco Central, Miguel Ángel Pesce, quienes creen que solo incrementaría la presión sobre el blue, “la apuesta oficial pasa por la posibilidad de que la concreción del canje de deuda y de la presentación del Presupuesto 2021 bajen las expectativas (de devaluación) y la brecha. La apuesta es arriesgada y, en caso de no tener éxito, podría derivar en algún tipo de restricción extra”, añadió Buteler.

“Sacar el cupo (de 200 dólares mensuales) puede tener un efecto inmediato, pero no calmaría el apetito por el dólar”, dijo Julia Segoviano.

“Lo concreto es que no hay reservas para que se sigan vendiendo dólares como en el mes pasado”, cuando la cuenta ascendió a unos 800 millones, explicó el analista.

Julia Segoviano, economista de la consultora LCG, señaló también en diálogo con este medio que “no vale la pena perder reservas interviniendo en un contexto en el que hay pocas reservas netas”.

“Si con semejante restricción las reservas siguen cayendo, es porque el mercado cambiario no está funcionando bien. Creo que habría que empezar a pensar en algún esquema de desdoblamiento que evite esa pérdida”, indicó.

“Sacar el cupo (de 200 dólares mensuales) puede tener un efecto inmediato al restringir la demanda por cantidad, pero no calmaría el apetito por el dólar y, tarde o temprano, terminaría fogoneando la brecha. Es necesario solucionar los desequilibrios que hacen que haya aumentado la demanda para atesoramiento”, avanzó.

Es lo que piensan Guzmán y Pesce. Para actuar sobre la brecha y las expectativas de devaluación, el Central planea hacer uso de los títulos que recibirá por el canje. Eso le permitiría contar con unos 14.000 millones de dólares a valor nominal para operar en el mercado financiero y actuar sobre el dólar CCL y el MEP (o “bolsa”). 

Ambas modalidades surgen de la compra de títulos en pesos y su venta en dólares, operación de la que surge una cotización, con la diferencia de que la primera culmina en el exterior –donde las divisas quedan depositadas– y la segunda se realiza enteramente en el país.

De ese modo, el Central podría operar sobre la brecha cambiaria y, a la vez, esterilizar pesos excedentes que circulan en el mercado, todo sin tocar reservas netas que analistas privados cifran en solo 8.000 a 10.000 millones de dólares.

Esas tenencias de títulos por parte del BCRA son producto de la política de los gobiernos kirchneristas, que hasta 2015 efectuaron pagos de deuda con reservas, a cambio de lo que le entregaban a la autoridad monetaria Letras Intransferibles. Ya en tiempos de Mauricio Macri, el Tesoro canjeó esas letras por títulos más líquidos, que ahora ingresaron en el canje.

“El cierre de las negociaciones con los bonistas le permitirá al BCRA reducir el exceso de pesos en el mercado y de este modo, bajar la brecha. ¿Cómo? Utilizando títulos en cartera hoy sin cotización (AD22, AD25 y AD27) que a partir del canje podrá vender contra pesos o dólares. Se trata de un stock de 14.000 millones de dólares nominales a disposición de la autoridad monetaria”, dijo en un informe la consultora Analytica.

Según el mismo, con eso el Central tendría poder de fuego “suficiente como para amenazar con su uso y reducir drásticamente la brecha entre el dólar oficial y el CCL”.

La entidad podría operar “alrededor de 7.500 millones de dólares, el equivalente a 250 ruedas del mercado del contado con liquidación, que opera unos 30 millones al día”, añadió dicha consultora.

La tendencia del mercado del dólar CCL y MEP era muy sostenida poco antes del mediodía de este martes, lo que incrementaba la expectativa sobre los pasos inmediatos de Pesce.

Fuente: Rava Bursátil.

“En el hipotético caso de utilizar toda la munición de bonos, al tipo de cambio actual, con la operación podrían absorberse, aproximadamente, $940.000, es decir el 85% de la emisión generada por el covid-19”, continuó la consultora.

Pero esa es, justamente, una hipótesis. “El Banco Central va a tener ese poder de fuego, pero eso no significa que lo vaya a utilizar de inmediato. No vamos a comentar si lo vamos a hacer o no lo vamos a hacer”, le dijo una fuente de la entidad a Letra P de modo de evitar que el mercado se anticipe a su estrategia.

(Nota publicada en Letra P).