Incertidumbre y dispersión extrema en previsiones de los economistas para 2020

El debut del gobierno de Alberto Fernández y de su ministro de Economía, Martín Guzmán, vino con un apriete del cepo cambiario, una redistribución de las cargas de un ajuste que no cesa pero se reperfila y tareas urgentes como la renegociación de la deuda pública. De esto último depende, en buena medida, lo que pase en la economía nacional en 2020, pero, dado que la negociación se encuentra en una fase preliminar, lo que manda es la incertidumbre.

Expectativas de crecimiento de hasta el 2% para algunos analistas son, para otros, proyecciones de una nueva caída del Producto de igual cuantía. La inflación, en tanto, podría para algunos repetir el 55% de 2019 mientras que en opinión de otros podría recortarse a la mitad.

Mientras, Guzmán apuesta a que la economía revierta el arrastre negativo del último año y cierre neutra o con una leve recuperación. Además, que la inflación baje del 40% y, posiblemente, se acerque al 35%.

¿Quién está en lo cierto? La incertidumbre sobre variables clave, inexorablemente atadas a lo que pase con la deuda, hace que, aunque naturalmente algunos vayan a acertar y otros a errar, no haya lugar esta vez para juicios posteriores demasiado categóricos.

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“Si la negociación de la deuda fallara, se abriría un escenario de riesgo”

Federico Furiase, director de Eco Go Consultores y profesor en la Maestría en Finanzas (UTDT).

Para hablar de 2020 hay que referirse a escenarios, uno base y uno de riesgo. Dada la restricción externa y la ausencia de financiamiento para cubrir el déficit fiscal, esos escenarios dependen del tiempo que se tarde en tener cerrada la negociación de la deuda en dólares y en pesos y de cómo evolucionen las expectativas en torno a este tema.

En el primero de esos escenarios, que la macro se estabilice requeriría la aplicación de un programa de estabilización exitoso y una negociación rápida y exitosa de la deuda. De ese modo, el PBI real que mostraría una caída en torno al 2%, -dado el arrastre de 2019-, la inflación oscilaría entre el 35 y el 40% en diciembre de 2020 y la brecha cambiaria se mantendría en niveles bajos. Solo en este escenario un acuerdo de precios y salarios sería exitoso en coordinar expectativas hacia un sendero de desinflación gradual, en un contexto de baja de la tasa de interés y de recuperación en el margen del salario real. Ahora bien, en el escenario de riesgo, si la negociación de la deuda falla o si se empiezan a acumular distorsiones de precios relativos en relación a un atraso del dólar oficial o de tarifas, o si aumenta el gasto público en un contexto de fuerte emisión monetaria, la factura pasará por el lado de la brecha cambiaria y el riesgo país, las expectativas de inflación jugarán más cerca del dólar de la brecha que del dólar oficial y las señales a las exportaciones serán negativas. En este escenario de riesgo, la inflación se aceleraría desde su nivel actual y la economía real seguiría cayendo.

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“Si hay acuerdo por la deuda en el primer cuatrimestre, el país puede crecer 0,5%”

Gustavo Reija, director de la consultora Mecronomic.

El desempeño de las principales variables económicas estará fuertemente condicionado en 2020 por el resultado del proceso de renegociación de la deuda. Se supone el mantenimiento del cepo, con dólar oficial y blue coexistiendo y con un acuerdo social de coordinación de las expectativas marco. En un escenario, en el que se llega a un acuerdo por la deuda dentro del primer cuatrimestre, las variables podrían moverse dentro del siguiente escenario base: inflación 41% anual, PBI con un avance del 0,5%, dólar oficial $82 a diciembre de 2020 y dólar blue a $107 para el mismo período.

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“El PBI caería 1,5% y la inflación alcanzaría al 40%

Amílcar Collante, del Centro de Estudios Económicos del Sur (CeSur).

Las proyecciones y escenarios que pueden trazarse a esta altura para 2020 dependen mucho de la negociación de la deuda. El PBI caería 1,5%, la inflación se ubicaría en 40% y el consumo interno retrocedería 2%, aunque recuperaría dinamismo en la segunda parte del año.

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“La recuperación económica comenzaría hacia fin de año”

Martín Kalos, economista jefe de la consultora Elypsis.

El comienzo de 2020 será de continuidad de la crisis que empezó en abril de 2018. La clave pasará por la renegociación de la deuda, que es lo que permitirá estabilizar la macroeconomía para empezar a pensar políticas de crecimiento en el corto plazo y de desarrollo. En el promedio, el PBI va a caer 1,6% en 2020, pero esperamos que la recuperación empiece hacia finales de año, dependiendo de que la renegociación de la deuda culmine con prolijidad hacia marzo o abril. La inflación va a tender a desacelerarse a medida de que se vaya concretando el acuerdo social, alcanzando punta a punta un 43%. Los salarios reales van a comenzar el año perdiendo, pero en la medida en que las paritarias ayuden y la desinflación se concrete podrían terminar 2020 recuperándose. El consumo seguirá aletargado, pero eso podría no ser tan grave como se esperaba hasta hace un tiempo porque los bonos que se entregarán en el primer trimestre podrían ayudar a estabilizarlo.

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“La incertidumbre manda y está atada a la reestructuración de la deuda”

Gabriel Zelpo, socio de la consultora Seido.

Números no puedo dar porque hay demasiada incertidumbre. Lo que ocurra va a estar está atado al programa financiero que surja de la reestructuración de la deuda, proceso que recién empezó. En líneas generales, diría que el Gobierno está aplicando un programa que busca bajar la inflación con anclas cambiarias y tarifarias, mientras intenta reactivar mediante gasto público y bajas tasas de interés. Es kirchnerismo explícito. En ese sentido, el tipo de cambio oficial y las tarifas nuevamente se van a atrasar y los distintos dólares no oficiales van a tener más relevancia y van a subir más. En el corto plazo pueden tener éxito en bajar la inflación y reactivar el consumo, pero se tendrán que mover rápido porque no estamos ante una solución que permita llegar a 2021.

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“Lo único que se debe esperar es que no pase nada raro con el dólar”

Leandro Ziccarelli, coordinador del Observatorio Monetario-Financiero del Centro de Economía Política Argentina (CEPA).

Sé que casi todos los consultores dan una caída PBI en 2020, pero vamos a crecer: proyectamos un 2%. ¿Por qué? Porque hay 35 puntos de capacidad ociosa, una base de cálculo bajísima, y el Gobierno empezó a inyectar plata en los sectores vulnerables. Lo único que hay que esperar es que no pase nada raro con el dólar, algo que en este esquema es casi imposible. Además, prevemos una expansión del consumo del 3% y una inflación cerca del 25% si todo sale muy bien o, más probablemente, en un 30% si los precios tardan algo más en desacelerarse. El dólar oficial, a $65 a fin de año.

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“Esperamos un rebote técnico del nivel de actividad”

Marcos Gaona, subdirector de Wealth Management de Balanz.

Para el año que viene esperamos, tras una caída tan fuerte y varios años de recesión, algún rebote técnico del nivel de actividad. No hablo de un crecimiento sustentable largo plazo sino del efecto de venir de una recesión muy larga, un rebote que no puedo cuantificar.

No veo un escenario inflacionario que afloje; muy por el contrario con la emisión monetaria que se va a producir para financiar el déficit fiscal, la inflación no va a estar muy lejos de la de este año.

Por otra parte, para pagar los vencimientos de los primeros meses, o se emiten pesos o se consiguen dólares afuera. Como Argentina tiene cancelado el financiamiento en el exterior, mientras no se regularice la situación con los organismos internacionales de crédito, no pueda rollear deuda y conseguir financiación, la madre de todas las batallas va a ser la renegociación de la deuda. Habrá que ver si será de un modo amigable, “a la uruguaya”, es decir son tocar capital, bajando cupón y extendiendo plazos, o si va a haber un hair cut de capital. Ya tenemos como primera noticia que no se va a tocar el capital de las Letes, que son unos 9.000 millones de dólares que deben pagarse el 31 de agosto del año que viene.

Se observa en Martín Guzmán una intención de emitir (pesos) pero no de tanto como para que la situación se descontrole. Los primeros indicios apuntan a darles más a los que quedaron más postergados con respecto a la inflación, que son los jubilados y los beneficiarios de asignaciones, lo que puede calentar un poco el nivel de actividad. Lo que más preocupa en lo macroeconómico es el ahorro y que eso derive en inversión, y no vemos un escenario de inversión, lógicamente, porque si hay cepo, quien pueda entrar pero no pueda salir va a elegir no entrar. Entonces, si la capacidad de consumo de los argentinos sube y la cantidad de bienes se mantiene constante, la lógica es que la tensión de precios continúe.

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“Las primeras medidas fueron mejores que lo esperado”

Santiago López Alfaro, director de Delphos.

Es muy difícil pronosticar qué va a pasar con el dólar, porque tenemos uno oficial, uno “bolsa” y uno paralelo, pero en general no vemos que esto de desboque mucho y que las primeras medidas fueron mejores que lo esperado por muchos en el mercado. Esto hace que el dólar posiblemente se aprecie un poco y que levante el consumo. Los bonos han  tenido un gran rally y creemos que pueden tener alguna toma de ganancias después de los cambios en el impuesto a los Bienes Personales y otras medidas, pero para ir a paridades más lógicas. Siempre pensamos que las paridades del 40% estaban descontando una reestructuración muy dura y creemos que vamos a tener diferentes canjes y alguna reestructuración, pero muy diferentes de la quita que del 60% que miraba el mercado. Creo que vamos a estar en una zona de paridades del 60/70%, cuando hoy estamos en 55%, así que los bonos siguen teniendo un poco para mejorar.

En resumen, vemos un primer semestre de 2020 bastante bueno en relación a cómo veníamos. También, un dólar bastante tranquilo por la acción del cepo y la venida de la cosecha en abril. Así que somos medianamente positivos para los próximos seis meses, aunque claro que mirando los mercados de afuera después de este gran rally, y constructivos con respecto al comienzo de este plan.

(Nota publicada en Letra P).