¿Cuánto vale el “dólar Alberto”?

En la entrevista que le concedió al periodista Luis Majul en el programa de TV “La Cornisa”, el candidato presidencial del Frente de Todos, Alberto Fernández, volvió a referirse al nivel deseable del dólar y se esforzó por contribuir, una vez más, a ahuyentar cualquier posibilidad de una nueva escapada. Después de haber señalado en la explosiva semana financiera posterior a las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), que lo erigieron en el máximo favorito para octubre, que el valor alcanzado entonces de $60 era “razonable”, el domingo a la noche indicó que “tiene que estar lo más bajo posible”. ¿Hay un cambio de postura? Si es así, ¿qué lo motiva?

Una fuente del entorno político del presidenciable le contó a Letra P que Fernández notó tras aquella primera referencia que el mercado financiero es sensible a las señales tranquilizadoras que emite y que se atribuye parte del mérito de que la divisa haya encontrado un techo. Sin embargo, en diálogos mantenidos con este portal, referentes de su equipo económico afirmaron que lo desvelan los peligros de la transición hasta el recambio del 10 de diciembre, cuyos impactos posibles no se limitarían al nivel del tipo de cambio y su impacto en la inflación, sino que podrían afectar incluso la solidez de los bancos.

Cotización del dólar mayorista. (Fuente: Rava Bursátil).

-¿El actual es un dólar ordenado para llegar a octubre? –le preguntó Majul.

-Tenemos una situación muy delicada con el dólar, está clarísimo. El otro día leí un artículo que me envió el Gringo (Juan) Schiaretti que decía que, si se aplicara la lógica de la convertibilidad, que es base monetaria sobre cantidad de dólares reservados, tendría que estar a $51, mientras que ahora está a 53 o 54 [NdR: siempre en su cotización mayorista, que este lunes es algo superior a los $55]. Está bastante bien en ese precio. Cuando la otra vez dije que el dólar estaba retrasado [NdR: el minorista cotizaba a $46], estaba retrasado porque no se le había reconocido ningún efecto inflacionario a la divisa. Sobre el dólar a 60, no dije que estaba bien, sino que respondí a una pregunta (respecto) de que (Emmanuel) Álvarez Agis había dicho que tenía que estar a 60. Mi respuesta fue que era una posibilidad y que en ese caso estaría receptando en gran medida la inflación vivida. El dólar tiene que estar lo más bajo posible, claramente.

Más precisamente, sobre el dólar minorista de $60, Fernández había dicho en la semana post PASO: “Así como dije que el dólar estaba retrasado y no se pueden seguir pagando tasas disparatadas, digo que hoy tiene un valor razonable y no hay argumentos para que siga aumentando”.

En su entorno le dijeron a Letra P que “hay que ver el contexto. Lo que trató de explicar es que tiene que estar lo más bajo posible en las actuales circunstancias”.

Las reservas de la autoridad monetaria se desplomaron, por distintos conceptos, alrededor de 10.000 millones de dólares en agosto.

Fernández tiene temor a que la crisis en curso entre en una espiralización total que complique incluso a los bancos. En ese sentido, sigue con preocupación la salida de depósitos por 30.000 millones de pesos y por 2.700 millones de dólares registrada desde el 12 de agosto. Lo primero implica una presión adicional sobre las reservas del Banco Central y lo segundo, una caída directa por la devolución de los billetes a sus dueños privados. “No sé con qué nivel de reservas va a asumir el próximo gobierno”, señaló al respecto el domingo a la noche.

Las reservas de la autoridad monetaria se desplomaron, por distintos conceptos, alrededor de 10.000 millones de dólares en agosto.

Por esa razón, el mensaje de sus economistas a los enviados del Fondo Monetario Internacional (FMI) -el director del Departamento del Hemisferio Occidental, Alejandro Werner, y el responsable del caso argentino, el italiano Roberto Cardarelli– es que hay una corresponsabilidad entre la Argentina y el organismo. Se entiende que el FMI pida un compromiso futuro con el equilibrio fiscal, pero se reclama que aquel no deje al país sin reservas para llevar adelante una política cambiaria de flotación administrada.

“Acá no se piensa que ‘cuanto peor, mejor’ para ganar una elección. Cuanto peor, peor”, le dijo la fuente económica del albertismo a este portal.

Para Fernández, estabilizar el tipo de cambio es crítico en la actual fase de la crisis financiera. Para él, no se lo debe dejar correr bajo ningún aspecto. Confía, en ese sentido, en la visión del nuevo ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, pero lo inquieta que ese celo pueda llevar a un uso agresivo de las reservas disponibles que deje seco al Banco Central para el 10 de diciembre.

“Por eso trata de contribuir y de llevar tranquilidad. Lo mejor que puede pasar es que la presión sobre el dólar se modere”, añadió la fuente.

(Nota publicada en Letra P).

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