El mercado duda de que el dinero del FMI aplaque al dólar (y mientras, compra)

El dólar profundizó este miércoles la tendencia de la víspera, que llevó de inquietudes a los analistas: volvió a subir fuerte, a pesar que las tasas de las Leliq (Letras de Liquidez, que el Central coloca entre los bancos para regular la cantidad de dinero) volvieron a trepar, quedando en un promedio del 65,407% en la segunda subasta del día (las máximas quedaron al filo del 66%), y de que la divisa estadounidense bajó en la región.

Al cierre, el billete verde, que el martes ya había subido 1,2%, anotó un incremento del 0,7% para cotizar a $41,80 en Banco Nación. En el segmento mayorista, escaló 0,9% hasta $40,85.

Lo que inquieta a los operadores y analistas es que la tendencia alcista parece haber diluido el impacto positivo de la noticia de que el Fondo Monetario Internacional (FMI) le permitirá al Tesoro vender 9.600 millones de dólares a partir de abril, monto que cerca del ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, suman a los 10.000 millones que, como mínimo, esperan que liquiden los exportadores de granos. Eso, le dijeron a Letra P, debería ser más que suficiente para calmar al mercado hasta las elecciones. Para el Ministerio de Hacienda y la Casa Rosada, en esa batalla se juega gran parte del futuro del proyecto reeleccionista de Mauricio Macri.

Pero los observadores y traders dudan. Por lo pronto, entienden que el proceso de dolarización de carteras de inversión ya se desató, con compras fuertes de algunos grandes bancos internacionales. ¿Casos puntuales o tendencia? Si se trata de lo segundo, los 60 millones de dólares diarios prometidos por el Tesoro al mercado corren el riesgo de mostrase insuficientes en una eventual corrida.

Por lo pronto, la mancha venenosa con el riesgo argentino no cesa: el riesgo país se incrementó en un 1,5% hasta 737 puntos básicos.

Además, fuentes de mercado con las que conversó Letra P temen que las condiciones impuestas por el FMI, esto es que las ventas sean a través de licitaciones transparentes, diarias y con un tope por el monto mencionado, puedan servir, en el mejor de los casos para ponerle un techo a la cotización pero no para lidiar con la volatilidad que promete el proceso preelectoral. “¿Qué van a hacer si un día, incluso dentro de la zona de no intervención, que de por sí es amplísima, necesitan vender más que esos 60 millones para que no se dispare?”, se preguntó, de modo retórico, una de esas fuentes.

Pero, una vez más, ¿alcanzará ese dinero?

Darío Epstein, director de Research for Traders, le dijo a este portal que “si bien los 9.600 millones de dólares del Fondo ayudan, la estabilidad cambiaria no está asegurada mientras persista la incertidumbre política de cara a las elecciones, mientras las expectativas de inflación sigan elevadas, y mientras no se sepa cuántos dólares van a liquidar los exportadores” de soja.

En tanto, Gustavo Reija, director de Mecronomic, le dijo a Letra P que “después de un arranque del año con baja de tasas y compra de divisas para mantener el dólar dentro de la zona de no intervención, esta dinámica claramente ha desaparecido exigiendo el brusco aumento de tasas, endurecimiento de la política monetaria y crecimiento del stock de Leliq, que ya supera el billón de pesos”.

A pesar del apretón monetario, la inflación continúa en niveles muy altos, que no permiten la convergencia del plan hacia uno de sus objetivos centrales: bajar las tasas y utilizar el valor del dólar como ancla nominal”, agregó.

En este escenario de tormento para empresas y consumidores, continuó Reija, “la inestabilidad del tipo de cambio persistirá a pesar de que el Tesoro coloque en el mercado esos 9.600 millones de dólares. Tengamos en cuenta que los montos que liquide serán para financiar gasto público, o sea que volverán al circuito económico. Dado que no hay razones para que la demanda de dinero crezca, estos fondos podrían ser parte de la dolarización de portafolios”.

«La inestabilidad del tipo de cambio persistirá a pesar de que el Tesoro coloque en el mercado los 9.600 millones de dólares» del FMI, dijo Gustavo Reija.

Para Epstein, estos “van a volcar más dólares al mercado dependiendo de la macroeconomía, de la decisión de los productores de vender su producción y de la carga impositiva. En este contexto, la liquidación podría demorarse y los dólares del Fondo seguramente cubran ese desfasaje”. La otra pata de la dependencia del Gobierno está dada por la actitud de los exportadores de granos a la hora de liquidar sus divisas.

Reija, por su parte, sostuvo que “los dólares de la exportación no serán liquidados en las magnitudes que el Gobierno pretende dado que no son los pequeños productores quienes los tienen sino los grupos exportadores que tienen espalda financiera como para esperar en un año con incertidumbre electoral”.

(Nota publicada en Letra P).