Ni la compra de dólares ni la baja de tasas logran ponerle piso al dólar

El contexto internacional sigue resultando propicio para los países emergentes, algo que se traduce habitualmente en un ingreso de capitales internacionales y en un fortalecimiento de todos sus activos, desde las monedas hasta los títulos de deuda y las acciones. Eso es lo que está ocurriendo hoy con la Argentina, cuando se suman, además, las liquidaciones de los exportadores de trigo. Así, el país disfruta de un momento de calma en sus principales variables financieras sin que la situación de fondo, signada por una recesión fuerte y una elevada inflación, exhiba mejoras. ¿Hasta cuándo durará el “veranito”? ¿Coincidirá con el ciclo climático, dadas las definiciones electorales que el mercado espera a partir de marzo para poner de manifiesto su ansiedad?

La Argentina, que hasta octubre último se quejaba de que el dólar no paraba de subir, hoy se preocupa por lo contario.

El lunes, el Banco Central llevó al límite de 50 millones de dólares pactado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) sus compras en el mercado, vía subasta. Este martes, en tanto, repitió la operación. Así, pasó de los 20 millones adquiridos para las reservas el jueves a 40 millones el viernes y a 50 millones en las dos primeras ruedas de esta semana.

La autoridad monetaria no acumulaba reservas genuinas por esa vía desde mayo de 2017.

En paralelo, convalidó, a través de la colocación entre bancos de las Letras de Liquidez (Leliq) una reducción de la tasa de interés ya claramente por debajo del 58%.

Por compra de dólares, entonces, la inyección de pesos en el mercado alcanza ya a casi 6.000 millones y por el manejo de la tasa, unos 23.000 millones más. Hay algún espacio para eso, pero el objetivo de emisión cero acordado con el Fondo solo admite una expansión monetaria del 2% con respecto al objetivo.

El margen de maniobra no es mucho. Entonces, si el contexto internacional se mantiene favorable y las herramientas escasean, el dólar seguirá débil. De hecho, pese a los mencionados esfuerzos, el tipo de cambio mayorista operaba pasado el mediodía de este martes en algo más de $ 37, por debajo del piso de la zona de no intervención establecida por Guido Sandleris, fijada para esta jornada en $ 37,45.

Christian Buteler, analista financiero, le dijo a Letra P que “hay que mirar lo que está pasando con el dólar en el contexto global. De hecho, la Argentina no es el único lugar en el que el dólar está a la baja, algo que está ocurriendo en casi todos los países. Incluso, para hablar de la región, en Brasil, Colombia y Chile bajó más que acá, y eso que ellos no habían tenido una suba del 100% como sí tuvimos nosotros el año pasado”.

De acuerdo con Gustavo Reija, director de Mecronomic, “el inicio del año financiero se da en el marco de una relativa distensión en el panorama internacional que genera el reingreso de capitales marginales a países emergentes. En nuestro caso, la baja del dólar y la recuperación en la cotización de bonos que ha provocado la baja del riesgo país se inscriben en ese escenario”.

Para el especialista, “el Banco Central no va a convalidar una baja rápida de la tasa de interés ya que su objetivo de política monetaria no lo permite. Tradicionalmente, la demanda de pesos es alta en estos meses, lo que, conjugado con el nivel de tasas vigente, posterga la dolarización de portafolios”.

Por otra parte, añadió, “el anuncio de que el Tesoro podría vender en el mercado, y no al Central, el excedente del crédito del FMI y el ingreso de dólares por la cosecha fina permiten sostener el dólar en estos valores”.

Leandro Ziccarelli, coordinador del Observatorio Monetario-Financiero del CEPA (Centro de Economía Política Argentina), estimó, consultado por este medio, que “en términos de la zona de no intervención, esta cuantía de compras del Central no tiene relevancia. El precio lo está poniendo el mercado”.

¿Hasta cuándo seguirá así la situación?

“Mientras ese contexto siga traccionando y nosotros no tengamos algún sofocón interno, esta situación se puede mantener”, estimó Buteler.

El hombre de Mecronomic, por su parte, le dijo a Letra P que “marzo puede ser un mes bisagra en lo financiero. Habrá que estar muy atento a cómo se comporta la demanda por pesos a partir de ese mes y a medida que nos acercamos a las PASO (Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias) de agosto”.

Ziccarelli, en tanto, indicó que “dado el nivel de actividad y de tasas, es entendible que el dólar esté tan calmo. Creo, de hecho, que va a seguir en torno a los $ 37 unos días más”. Para él también marzo puede ser el punto de quiebre. “Si no se acelera la baja de tasas o se modifica el monto máximo de compras no lo veo yendo muy para arriba hasta ese mes”, estimó.

Buteler finalizó trazando una crítica a la estrategia de sostenimiento del tipo de cambio. Para él, la prioridad un sostener el combate contra una inflación que, si bien se desacelerará este año frente a la enormidad de la disparada de 2018, ninguna consultora privada la estima en menos de un 30% aún demasiado alto.

“No me gusta que estemos emitiendo dinero para sostener el tipo de cambio porque la tendencia no es local sino internacional. No es que el peso se esté apreciando y el resto de las monedas no. Entonces no creo que todos los países en los que las monedas se están apreciando se lancen a emitir para sostener el dólar. Lo que el Banco Central tiene que hacer es mantener el valor del peso, no el del dólar”, dijo.

(Nota publicada en Letra P).