La campaña electoral paraguaya se trasladó a Buenos Aires

El proceso electoral paraguayo entra en su fase clave y los postulantes presidenciales ponen la mira en el tesoro de votos que guarda la Argentina. El primero en llegar a Buenos Aires fue el precandidato colorado Mario Abdo Benítez, a quien la mayoría de las encuestas le auguran un triunfo en la interna del próximo 17 de diciembre, puja de la que saldrá, afirman los observadores, quien muy probablemente se alzará con el triunfo final en las generales del 22 de abril próximo.

Abdo Benítez, que acaba de cumplir 46 años, encabeza la fórmula del movimiento Colorado Añetete (“auténtico”, en guaraní), que agrupa al grueso del aparato de la Asociación Nacional Republicana (ANR, tal el nombre oficial del partido) en oposición a la línea que responde al mandatario saliente, Horacio Cartes. Cuando un levantamiento popular le impidió a este a fines de marzo forzar una reforma constitucional para ir por su reelección, el Presidente, capaz también de movilizar gente y recursos, eligió como su delfín a su exministro de Hacienda, Santiago Peña. Los grandes números de la economía paraguaya, positivos desde hace más de una década, son el activo del precandidato cartista, pero le juega en contra su larga militancia liberal, lo que le genera fuertes resistencias dentro del partido que eligió de modo tardío.

Abdo, hijo de quien fuera el poderoso secretario privado de Alfredo Stroessner, vino el sábado a Buenos Aires y regresó a Asunción anoche. En su visita mantuvo reuniones con representantes de las 14 seccionales de la llamada “19a. región” del partido, que lo respaldan de modo unánime. Esta corresponde a la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense, la llamada “segunda ciudad paraguaya” detrás de Asunción. En efecto, aquí vive el 85% del millón de paraguayos que viven en la Argentina, y aunque la ANR tiene hoy solo 6.500 afiliados (poco para incidir en la interna), los 30.000 empadronados para votar el abril “sobran para meter un senador más”, le dijeron a Ámbito Financiero en medio de la reunión partidaria en un hotel céntrico.

En diálogo con este diario, “Marito”, como todos lo llaman, acusó a Cartes de buscar “el copamiento y la subordinación de las instituciones”, algo de lo que, dijo, se extiende en la postulación de Santiago Peña.

Abdo Benítez afirmó que la marcha positiva de la economía “no es fruto solamente de las políticas de este último Gobierno. El crecimiento promedia el 4 o el 4,5% desde hace doce años. El blindaje de las políticas económicas va a estar garantizado en mi gestión, lo vamos a continuar, pero construyendo un modelo más inclusivo”.

¿Pero hasta dónde podría ir una eventual administración Abdo en darle un mayor contenido social a la gestión, necesario en la medida en que la pobreza subió del 28 al 28,9% en la era Cartes, sin amenazar los equilibrios macro? “Solo en los últimos tres años hemos duplicado nuestra deuda externa, pero el 98% de ese dinero se ha destinado a obras de infraestructura. Bolivia, por ejemplo, emitió hace poco 1.000 millones de dólares que, al revés, destinó en un 98% a lo que impacta en el Índice de Desarrollo Humano, que es salud y educación. Paraguay ha sacrificado inversiones en esas áreas para tratar de superar el enorme déficit que, es cierto, tiene en infraestructura. Pero no supo emprender proyectos que generen desarrollo”, explicó.

Así, el crédito externo debería volcarse, en su mirada, “a programas de asistencia a los pequeños productores, a la innovación y a las pequeñas y medianas empresas, que dan empleo al 71% de los paraguayos. El país se ha endeudado para fortalecer a los sectores concentrados de la economía. Ese es el resultado de la gestión de Cartes”, denunció.

Mario Abdo llegó acompañado, entre otros, por el vicepresidente en ejercicio, Juan Afara, quien rompió con el mandatario y será segundo candidato a senador en la lista de Colorado Añetete. En diálogo con Ámbito Financiero, Afara prometió que “se mantendrá la buena relación de estos años con la Argentina”, aunque será necesaria una revisión del acuerdo firmado por Cartes y Mauricio Macri en mayo, por el que se plasmó la reestructuración de la deuda del Ente Binacional Yacyretá con la Argentina, fijada, quita de intereses mediante, en 4.000 millones de dólares.

Sobre ese frente de conflicto potencial, el candidato presidencial explicó que “la Nota Reversal de 1992, aprobada por la Argentina pero no por el Congreso paraguayo, modificó el cálculo del costo de la energía, obligando a Yacyretá a venderla por debajo de su costo. Entonces, obviamente, hay que revisar esas cuentas”.

Enfrente de Abdo o Peña estará en abril la fórmula de la Gran Alianza Nacional Renovada (GANAR), una reedición de la misma coalición de liberales y seguidores de Fernando Lugo que se hizo trizas en 2012 entre denuncias de golpe de Estado. Con posibilidades recortadas, según los sondeos.

Esta vez el candidato principal lo pondrá el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), nombre que saldrá de la interna entre Efraín Alegre, el favorito, y Carlos Mateo Balmelli. El luguismo, en tanto, pondrá al número dos de la fórmula, el periodista Leo Rubin.

El expresidente Lugo buscará, como Cartes (que se enfrentará en la primaria a otro expresidente, Nicanor Duarte Frutos), una banca en el Senado.

(Nota publicada en Ámbito Financiero).

Anuncios