Netanyahu en AMIA: cercanía con Macri y enfrentamiento total con Irán

“Hace 23 años una mano cruel fue enviada a la AMIA y la convirtió en una montaña de polvo. Ahora la AMIA vuelve a levantarse más alta e imponente, como Israel, que es una potencia mundial en todos los aspectos. Israel tiene cada vez más amigos que entienden que tenemos un futuro y una amenaza en común. No hay dudas de que una de las fuerzas impulsoras de nuestras alianzas es el presidente Macri; es por eso vine a la Argentina”. Así, en medio de aplausos entusiastas se despidió el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en el auditorio de la AMIA, donde dejó claves importantes de los objetivos de su visita al país.

El premier conservador habló apenas doce minutos, que, dadas las reacciones, valieron la larga espera de los 250 invitados, que, por razones de seguridad, debieron ingresar al edificio de la mutual de la calle Pasteur casi dos horas antes de que llegara el huésped.

Entre los presentes se encontraban los principales miembros judíos del gabinete nacional, el ministro de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Sergio Bergman, y el secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj. En medio de las autoridades de la entidad anfitriona también se pudo divisar al encargado de Negocios estadounidense y máximo representante de ese país en la Argentina, Tom Cooney; a la jueza federal Sandra Arroyo Salgado; a las hijas y a la madre de Alberto Nisman, Sara Garfunkel; al dirigente radical y auditor Jesús Rodríguez; y a personalidades de la comunidad judía.

También asistieron el presidente del INADI, Claudio Presman; el titular del Archivo General de la Memoria, Sergio Kutchevasky; el presidente del Congreso Judío Latinoamericano, Adrián Werthein; y el presidente de la Organización Sionista Argentina, Sergio Pikholtz; entre otros.

Presentado por Agustín Zbar, presidente de AMIA, como un adalid de la lucha contra el terrorismo internacional, Netanyahu, que llegó acompañado de su esposa Sara tras encender una vela en homenaje a las víctimas en la plaza seca de la entidad, subió entre aplausos al escenario al son de una lograda versión en hebreo de “Dar es dar”, la canción de Fito Páez. Los ejes de su discurso estuvieron a tono con el lugar: el terrorismo y lo que definió como el rol de Irán en su difusión. “La amenaza iraní es permanente e involucra a América Latina. Israel fue y seguirá siendo la punta de lanza contra el terrorismo mundial”, prometió.

“Le agradezco a Mauricio Macri su decisión de atrapar a los culpables. Llegó la hora de atribuirle a Irán la culpa completa” por los atentados a la AMIA (1994, con 85 muertos) y a la embajada de Israel (1992, con 22 víctimas fatales), añadió, a la vez que mencionó a la milicia chiita libanesa Hizbulá como el brazo ejecutor de esos ataques.

“Conozco el horror y sé lo que es perder seres queridos en la guerra contra el terrorismo”, siguió Netanyahu, quien tuvo palabras cálidas para los familiares de esos golpes, a quienes deseó que “con los años las heridas vayan cicatrizando, de modo que puedan volver a sentir esperanzas y nuevas alegrías”.

“Sentimos el dolor y lo compartimos -continuó-. También compartimos el compromiso de luchar contra el mal y de borrar al terrorismo de la faz de la tierra”.

(Nota publicada en Ámbito Financiero).

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