Presiona Macri para que Mercosur excluya mañana a Venezuela

El desafío reiterado del régimen de Nicolás Maduro a las advertencias del Mercosur llevó ayer al Gobierno a reforzar su ofensiva para que mañana mismo se profundice la suspensión de Venezuela, aplicándola a todas las instancias del bloque.

En la Cancillería confirman que existe acuerdo entre la Argentina, Brasil y Paraguay para la aplicación de la llamada “cláusula democrática” debido a lo que se considera una “flagrante ruptura del orden constitucional” en Venezuela. Sin embargo, la incógnita pasa aún por la posición de Uruguay, país que bloqueó esa decisión en la cumbre del bloque regional del mes pasado en Mendoza.

Para Tabaré Vázquez, el chavismo es un difícil dilema de política doméstica. El ala moderada del Frente Amplio no tiene inconvenientes en sumarse al consenso del bloque, pero los sectores ubicados más a la izquierda se resisten de manera enconada.

“Argentina tiene una posición claramente tomada y entendemos que a Uruguay se le achica el margen para ser menos crítico”, le dijeron a Ámbito Financiero en el Palacio San Martín. Una decisión final, espera el Gobierno, se adoptará mañana en la reunión de urgencia, convocada por Brasil, que mantendrán en San Pablo los cancilleres del Mercosur. La diplomacia argentina cree que lo que ocurra hoy en Caracas, cuando se instale la Asamblea Nacional Constituyente en el mismo edificio en que sesiona el parlamento, una situación explosiva, puede terminar de inclinar la balanza.

Para presionar en pos de ese objetivo, Mauricio Macri volvió a realizar ayer duras declaraciones, en una insistencia que ya parece convertir el problema venezolano en un tema de agenda doméstica.

“Venezuela tiene que ser suspendida definitivamente del Mercosur”, dijo el Presidente a radio Brisas de Mar del Plata. “Es inaceptable lo que está sucediendo en ese país y se está logrando consenso en toda América Latina y en el mundo en general para condenar al Gobierno venezolano”, añadió.

El canciller, Jorge Faurie, se sumó a la ofensiva. Lo hizo con palabras, al señalar que en Venezuela se están produciendo “violaciones flagrantes de los derechos humanos”. Pero también, con hechos: esas declaraciones las formuló desde Montevideo, adonde viajó para participar en una reunión del Consejo de Ministros de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI) y para conversar con su par oriental, Rodolfo Nin Novoa.

La Argentina no ahorra gestos para desencadenar una definición tajante. Haciéndose eco de una iniciativa del jefe del interbloque de diputados de Cambiemos, el radical Mario Negri, Macri anunció ayer en Twitter que “vamos a retirarle a Nicolás Maduro la Orden del General San Martín por la violación sistemática de su Gobierno a los derechos humanos”, distinción había sido concedida en mayo de 2013.

En tanto, una fuente de la Cancillería brasileña confió, según la agencia Reuters, que en San Pablo se activará la “cláusula democrática”. Y el ministro paraguayo de Relaciones Exteriores, Eladio Loizaga, afirmó al diario ABC que “no podemos tomar una postura solamente declarativa, tenemos que tomar una decisión”.

La pregunta clave es, entonces, si Uruguay declinará su veto.

En Cancillería dan por cierto que Tabaré Vázquez sigue sin estar convencido de que la exclusión de Venezuela sea el aporte más eficaz. Sin embargo, creen que la escalada de los últimos días del chavismo (desde la realización de la elección para la Asamblea Constituyente, rechazada por la comunidad internacional y encima denunciada como fraudulenta, hasta el regreso a prisión de los opositores Leopoldo López y Antonio Ledezma, pasando por el agravamiento de la represión) lo deja sin argumentos frente a los otros Gobiernos. Toman nota, en ese sentido, de la última definición pública de Nin Novoa sobre la situación venezolana: es “desastrosa”, dijo.

Contra lo que suele decirse, el bloque, en tanto proceso de integración, no puede expulsar a un socio. Sin embargo, el Protocolo de Ushuaia sobre Compromiso Democrático en el Mercosur establece en su artículo 5 que, en caso de ruptura del orden democrático en un Estado miembro y ante esfuerzos diplomáticos “infructuosos”, el bloque puede decidir desde “la suspensión del derecho a participar en los distintos órganos de los respectivos procesos de integración, hasta la suspensión de los derechos y obligaciones emergentes de esos procesos”. Es lo que se llama “suspensión política”, que supone la exclusión del Gobierno sancionado de todos los órganos de deliberación y decisión.

(Nota publicada en Ámbito Financiero).

Anuncios