Macri lo hizo oficial: “paraguas” por Malvinas

El presidente Mauricio Macri oficializó ayer en la reunión que mantuvo en Davos con el primer ministro británico, David Cameron, la nueva política argentina sobre Malvinas: un regreso a la estrategia de los años 90, esto es el relanzamiento de las relaciones, sobre todo económicas, con el Reino Unido, dejando el reclamo por la soberanía protegido -y congelado- bajo un “paraguas”.
El propio Macri mencionó ayer, tras el encuentro, , que calificó como “muy constructuivo”, la palabra clave. “Decidimos comenzar una relación en la cual se pongan todos los temas sobre la mesa, bajo un mismo paraguas”.
En el encuentro de 25 minutos participaron además, del lado argentino, la canciller Susana Malcorra, el jefe de Gabinete Marcos Peña y el secretario de Asuntos Estratégicos Fulvio Pompeo. Fue toda una novedad, asimismo, la presencia del líder del Frente Renovador, Sergio Massa, explicada por el Presidente en su voluntad de que el relanzamiento del vínculo con Londres y, claro, el reclamo por las islas, “sea una cuestión de Estado”.
Sin embargo, hubo sobre el final una conversación de cinco minutos a solas entre los dos mandatarios.
“Quiero que dialoguemos sobre todos los temas que están pendientes, incluido Malvinas, con nuestras diferencias y nosotros manteniendo nuestros reclamos. Pero dialoguemos”, instó Macri al británico. Pero el culto dialoguista, todo un motivo de campaña en la Argentina, no convenció a Cameron, que replicó que su posición, opuesta a cualquier diálogo sobre la soberanía del archipiélago, no cambiará. “En el referéndum (realizado en Malvinas hace casi tres años) quedó absolutamente claro que los habitantes de las islas desean seguir siendo británicos”, dijo.
La referencia fue a la consulta convocada en marzo de 2013, en la que se preguntó a los isleños: “¿Desea que las islas Falkland mantengan su actual status político como territorio británico de ultramar?”. Previsiblemente, el “sí” obtuvo un triunfo aplastante, con un 99,8% de los votos. Sin embargo, la votación no tuvo mayor reconocimiento internacional y no debería nublarle la vista a nuestra diplomacia: se trató de la voluntad de una población implantada por un acto de fuerza y que no da la talla para ser considerada una “nación”, en tanto sería insuficiente para completar las butacas del teatro Gran Rex.
Lo que trascendió del encuentro obliga a plantear, con todo, una diferencia sustancial con el “paraguas” noventista. En aquella ocasión, el principio fue aceptado explícitamente por ambos países, lo cual suponía un reconocimiento británico, al menos tácito, de la existencia del reclamo nacional. En este caso, y sin que deba descartarse un trabajo diplomático a futuro en ese sentido, el “paraguas” parece más una decisión unilateral de la Argentina, lo que da cuenta de la inflexibilidad de Londres y de la debilidad relativa de nuestro país.
Así las cosas, ambos dirigentes coincidieron en que “existe la posibilidad de abrir un nuevo capítulo” en la relación y anunciaron que una delegación de empresarios británicos visitará nuestro país en la segunda mitad del año, con el foco en un incremento del comercio bilateral, en posibles inversiones en energía y agroindustria y en la eventual realización de obras de infraestructura. Asimismo, Cameron invitó a Macri a Londres para un seminario sobre transparencia administrativa y lucha contra la corrupción.
Marcos Peña resumió lo que el Gobierno considera el saldo del encuentro, el primero entre los líderes políticos de ambos países desde 2009: “La diferencia sobre Malvinas no será un impedimento para tener una buena relación con el Reino Unido”, señaló.
Londres piensa lo mismo, parece. El problema es que allí la diferencia por Malvinas no parece tener la menor consideración.

(Nota publicada en Ámbito Financiero).