Dilma disfruta: Marina se derrite en las encuestas

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Brasilia  – Las encuestas semanales del instituto Datafolha, ligado al influyente diario Folha de Sao Paulo, son de las más seguidas en este país, y la que divulgó anoche conmovió el mundillo político brasiliense. En ella, la presidenta Dilma Rousseff mantiene una sólida ventaja para el primer turno del domingo y se beneficia con un desplome de la que hasta hace poco asomaba como favorita para arrebatarle el poder, la ambientalista Marina Silva.

A cuatro días de que unos 140 millones de brasileños acudan a las urnas, Dilma retiene una intención de voto del 40%, pero la novedad es la caída de Silva, la cuarta en cuatro semanas, que ahora muestra un apoyo del 25%.

El derretimiento de la postulación de la sucesora del fallecido Eduardo Campos es tal, que los últimos números ponen en duda de que incluso llegue segunda el domingo, la llave para acceder al balotaje del 26 que los encuestadores siguen presentando como el escenario más probable (aunque el oficialismo susurra, aún con poca convicción, que podría evitarlo).  Es que Aécio Neves, el conservador que es el postulante del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), ya le pisa los talones con un apoyo del 20%.

Si sólo se consideran los votos positivos, esto es descontando los blancos y nulos (como ocurrirá a la hora del escrutinio oficial), la relación es 45%, 28% y 22%.

La tendencia parece fulminante, y todo el mundo ya se pregunta aquí si Marina será capaz de detenerla. Basta recordar que a principios de septiembre aventajaba a Neves por 34% a 14%.

Conspiran en su contra los ataques que le dirigió el oficialismo en el último mes, verdaderamente despiadados, así como sus propias ambigüedades.

Prometió luchar contra la corrupción y terminar con el “troca-troca” de cargos (cajas) por apoyos, pero sembró dudas sobre su capacidad de asegurar la gobernabilidad.

Pretendió encantar a un electorado progresista, pero hizo suyo el programa del gran empresariado paulista, uno de ajuste, independencia del Banco Central y ruptura del Mercosur. Difícil todo junto.

Y en lo social, está incluso a la derecha del conservador Neves: su fe evangélica la llevó a borrar en 24 horas el programa de su Partido Socialista Brasileño para dar por tierra con el matrimonio igualitario. ¿Legalización de la marihuana? De ningún modo. ¿Aborto? Acaso si hay un referéndum, dijo, pero nadie cree que lo impulse de verdad.

Así las cosas, para un eventual balotaje, Dilma estira su ventaja sobre la exministra de Medio Ambiente de Luiz Inácio Lula da Silva a 49% contra 41%, respectivamente (54 a 46 de los votos válidos), una diferencia que duplica la de hace una semana. Contra el socialdemócrata de Minas Gerais, en tanto, se impondría por un margen similar: 50 a 41.

Es que en ese balotaje los votos de quien llegue segundo y de quien llegue tercero se sumarían en una elevada proporción: ésa es la medida del rechazo a Dilma. Pero ésta podrá recolectar lo que le falta para seguir cuatro años más en el Palacio del Planalto entre lo que saquen los otros ocho candidatos menores.

Es sabido que el mercado financiero no quiere saber nada con Dilma Rousseff, y según averiguó Ámbito Financiero la presidenta ya piensa, más allá de la elección, en cómo mejorar una convivencia que no puede seguir siendo tan mala si retiene el Gobierno. A la ya anunciada salida del ministro de Hacienda, Guido Mantega, para un segundo mandato, seguiría en el momento oportuno, pero más temprano que tarde, el anuncio de un sucesor mejor visto por los agentes económicos. Algo al estilo del temporal financiero que Lula da Silva capeó a fines de 2002 cuando puso al ex-BankBoston Henrique Meirelles en el banco Central.

Ayer, la Bolsa de San Pablo se anticipó, otra vez, a la difusión de encuestas cuyo resultado detesta. Al derrumbe del 4,5% del lunes, el mayor en tres años, el índice sumó ayer otra caída de casi el 1%, totalizando en septiembre una pérdida del 11,7%, el peor saldo desde mayo de 2012.

“Hoy escuché que el mercado está nervioso porque Dilma va a ganar. Yo gané en 2002 y 2006 y no le pedí el voto al mercado. Dilma ganó en 2010 y tampoco le pidió el voto al mercado. Nosotros le pedimos el voto a la gente”, transformó la carencia en virtud Lula da Silva, quien salió al rescate de su heredera en un acto público en Itapevi, estado de San Pablo.

A Paulo Kramer, profesor de la Universidad de Brasilia y analista de riesgo político, no le sorprende que Dilma se consolide poco a poco, pese al rechazo que genera en muchos y a las críticas a su gestión. “Hay dos variables cruciales en un pleito de este tipo: la reelección y la situación económica. Así, Dilma detenta una clara ventaja porque controla la máquina administrativa, financiera y comunicacional del Gobierno. La situación precaria de la economía es lo que pone en duda su triunfo”, dijo a este enviado.

Marcelo Rech, analista político y director de InfoRel (Instituto de Relaciones Internacionales y Defensa), coincidió en este punto, al afirmar que “la presidenta posee una diferencial enorme que es el poder”. Los dos principales opositores “están fallando por no mostrar una mayor agresividad en la defensa de sus puntos de vista y en la deconstrucción de la imagen de Dilma como ejecutiva y administradora. Ni Marina ni Aécio lograron imponer el dato de que Dilma cumplió apenas el 43% de sus promesas de 2010 y tampoco la obligaron a responder de manera contundente sobre los escándalos en Petrobras”, añadió en diálogo con este enviado.

Toda la maquinaria del PT está en movimiento, de modo visible en estas horas. Como Lula, Dilma también recorrió San Pablo, en su caso en Santos. Allí, mientras repartía flores y se dejaba tocar por sus simpatizantes, dijo que sus adversarios son un «retroceso» y una «aventura» para Brasil.

Se siente fuerte: ya no tiene que hacer foco en ningún nombre en especial.

(Nota publicada en Ámbito Financiero).